«Los pedos de la vaca»

«Los pedos de las vacas»

Por Marta Herencia Pérez – 6º P

¿Habéis pensado alguna vez que los humanos no somos los únicos que contaminamos? Porque, aunque parezca raro, los pedos de las vacas contaminan y… mucho. Y yo os lo voy a explicar.

Todos los animales (incluyendo nuestra especie), después de alimentarse, realizan la digestión para aprovechar la energía de los alimentos, produciendo los desechos correspondientes posteriormente. Esos desechos pueden ser sólidos (materia fecal), líquidos (orina) o gaseosos (flatulencias y eructos).

Básicamente, las flatulencias y los eructos son bolsas de gas que se retienen en el organismo y luego, naturalmente, se liberan de nuestro cuerpo. Ocurre de forma natural, pues estos gases no son algo útil y, por eso, el organismo lo expulsa.

Hasta aquí no hay ningún problema y quizás hasta se te escape alguna sonrisa. Sin embargo, uno de los gases que componen las flatulencias y los eructos es el metano. El gas metano constituye uno de los mayores contribuyentes en el efecto invernadero. 

Cierta cantidad de metano en la atmósfera es algo normal y de hecho, es hasta bueno. El metano retiene el calor en la atmósfera y ayuda a mantener un ambiente cálido; el problema es cuando hay demasiado metano. Las capas de gases de invernadero se vuelven más grandes y espesas, reteniendo más y más calor de forma excesiva, cocinando literalmente  el planeta. 

Se estima que en el mundo entero hay más de mil millones y medio de vacas y éstas son las mayores productoras de metano del mundo. Se sabe que, diariamente, una vaca produce de 200 a 500 litros de metano, lo cual es una cantidad de enormes proporciones, en extremo preocupante.  Se puede afirmar que las vacas contaminan más que los automóviles.

La causa de este problema es porque se alimenta a las vacas con pastizales alterados químicamente y poder así lograr que más vacas puedan alimentarse en el menor tiempo posible. Es común el uso de fertilizantes y otros productos que hacen que el césped y las hierbas crezcan más rápido y así sea posible alimentar a más vacas, pero esto influye directamente sobre la forma en la que estos animales llevan a cabo la digestión.

Entre otras cosas, estos suelos modificados afectan el organismo de las vacas y provocan más cantidades de flatulencias y consecuentes emisiones de gases contaminantes.  

¿Te ha parecido curioso?

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Publicado el 06/02/2013 en Curiosidades. Añade a favoritos el enlace permanente. 20 comentarios.

  1. Diego López - Tercero

    No lo sabía, es divertido.

    • Alejandra Céspedes

      Marta, no sabia que los gases de las vacas contaminaban.¡Qué interesante!