«Amuletos y supersticiones»

«Amuletos y supersticiones»

Por Luis Santiyán García – 6º P

Pablo siempre se quejaba de su mala suerte…

… Tenía 8 años. Era rubio y una estatura normal, para su edad. Pero era un «quejica». Fuera como fuera, siempre le venían las cosas mal.

Un día, cuando Pablo iba al colegio, se tropezó y chocó contra un árbol y se hizo un pequeño rasguño. Al llegar al colegio le contó lo sucedido a todo el mundo, pero una compañera suya le dijo que era un «quejica»: «Siempre te quejas de tu mala suerte. Piensa que podría haber sido peor».

Más tarde, cuando salió al recreo, jugando al fútbol, el delantero del equipo contrario le marcó un gol y volvió a pensar que era su mala suerte, cuando en realidad solo era el resultado de un juego.

Pablo decidió colgarse amuletos de todo tipo: unas herraduras de pulsera; un trébol de cuatro hojas, de collar; un anillo con un ojo egipcio.

También decidió seguir a rajatabla las normas contra la mala suerte: no romper espejos; no pasar por debajo de las escaleras; evitar a los gatos negros… y, cada vez que se enteraba de una nueva superstición, la ponía en práctica.

Pero el último examen de «mates», aún con todos sus amuletos, lo suspendió. Él pensó que nada lo sacaría de su mala suerte, pero el profesor de matemáticas le dijo que con atención y esfuerzo se le acabaría su mala suerte… por lo menos en los estudios.

Publicado el 27/05/2012 en (N) Mayo 2012. Añade a favoritos el enlace permanente. 16 comentarios.

  1. Blanca Alía

    Es muy bonita.
    Yo creo que, por muchos amuletos que te pongas, no vas a solucionar nada.
    La mala suerte no existe. Pero, las casualidades sí.
    ¡Felicidades, Luis!

  2. Alba Gómez

    Luis, es preciosa y muy divertida.¡Enhorabuena!